Privacidad

Esta página cuenta qué hacemos con los datos que nos dejás cuando escribís por el formulario de contacto. Está escrita para que se entienda, no para cubrirnos: si algo de lo que dice acá dejara de ser cierto, la corregimos antes de cambiar el sitio.

Qué guardamos

Sólo lo que escribís en el formulario de contacto, que es el único lugar del sitio donde te pedimos datos:

Guardamos también, sobre esa consulta, unas pocas cosas que anotamos nosotros: cuándo llegó, en qué estado está —nueva, respondida o descartada—, cuándo la respondimos, si el aviso interno llegó a salir, y notas internas del equipo sobre la conversación. Son para no perderle el hilo a lo que nos escribiste, no se muestran en ninguna parte del sitio, y se borran junto con el resto cuando corresponde.

Tu dirección IP

Para que un programa automático no pueda inundarnos de mensajes, el sitio cuenta cuántos envíos llegan desde un mismo origen. Para eso no guardamos tu dirección IP: guardamos un código calculado a partir de ella con una clave secreta nuestra.

Ese código no se puede leer por sí solo: quien viera esa tabla no podría sacar direcciones de ahí. Pero no es anónimo — con nuestra clave secreta, nosotros sí podríamos volver a la dirección original. Preferimos decirlo así antes que llamarlo «irreversible», que sería prometerte de más.

Ese código sólo sirve para contar, y deja de contar al cabo de una hora. Queda listo para borrarse a las 2 horas, y lo quita la primera limpieza que pase: apenas llega otra consulta, o —si el sitio está quieto— la limpieza diaria, normalmente al día siguiente.

Para qué los usamos

Únicamente para responder tu consulta y, si la conversación sigue, para acompañarla. Nada más.

No te agregamos a ninguna lista de correo, no te mandamos publicidad, no vendemos tus datos ni se los pasamos a nadie para que los use, y no los usamos para perfilarte ni para decidir nada sobre vos de forma automática. Los únicos terceros que los tocan son los proveedores que necesitamos para que el sitio y el correo funcionen, y están todos nombrados más abajo.

Cuánto tiempo los conservamos

365 días desde la última vez que hubo movimiento en tu consulta. Si nos escribís y te respondemos, el plazo cuenta desde ese intercambio; si la conversación sigue meses después, sigue viva mientras siga pasando algo.

Y un tope que no se extiende por ninguna razón: nunca más de 730 días desde que llegó. Existe para que una conversación larga no se transforme en guardar tus datos para siempre.

Cumplido el plazo, se borran solos. No depende de que alguien se acuerde: hay una tarea que corre todos los días y lo hace.

Con una salvedad que preferimos decir: ese plazo alcanza a lo que está en nuestra base, no al correo de aviso que nos llega a nosotros cuando escribís. Esa copia vive en una casilla y no se borra por calendario — sí la borramos si nos lo pedís.

Cómo pedir que los borremos

Escribinos a [email protected] desde la misma dirección con la que nos habías escrito, y pedilo. No hace falta que expliques por qué.

Borramos todas las consultas enviadas desde esa dirección, no sólo la última. El borrado lo hacemos a mano apenas vemos tu pedido, y una vez hecho no tenemos forma de recuperarlas: no quedan en una papelera ni en un archivo aparte.

Si nos escribiste usando una dirección con etiqueta —del estilo nombre+algo@…— decínoslo en el mensaje, porque el borrado busca la dirección exacta.

Tres cosas quedan fuera de ese borrado inmediato, y preferimos decírtelas:

Si preferís, también podés pedirnos una copia de lo que tenemos guardado sobre vos, o que lo corrijamos si algo está mal.

Cookies, analítica y rastreo

No usamos analítica, ni rastreadores, ni cookies de terceros. No hay Google Analytics, ni píxeles de redes sociales, ni nada que registre por dónde navegás.

Sí hay dos cookies técnicas, y sólo alrededor del formulario de contacto. Ninguna sigue tu navegación ni se comparte con nadie, y si nunca abrís el formulario, no se crea ninguna:

Quién más ve tus datos

Nuestro proveedor de correo, Zoho. Cuando enviás el formulario, te guardamos la consulta y además nos mandamos un aviso a nosotros mismos, y ese aviso lleva adentro tu nombre, tu dirección, tu empresa y el texto completo de tu mensaje. Para que ese correo llegue, pasa por Zoho y queda en nuestra casilla, alojada ahí.

Es el único al que le mandamos el contenido de lo que escribís, y por eso va primero. La otra copia que sale del servidor es la de seguridad, guardada en el almacenamiento privado del proveedor que aloja el sitio. Esa copia de la casilla vive en un correo y no en la base, así que no la alcanza el borrado automático por plazo del que hablamos más arriba; sí la borramos si nos lo pedís.

El sitio se sirve a través de Cloudflare, que está delante del servidor para protegerlo y acelerarlo. Como cualquier intermediario de red, ve las peticiones que pasan y mantiene sus propios registros técnicos, con sus propias reglas. No lo usamos para analítica ni recibimos de ahí informes sobre vos.

Las imágenes y los archivos del sitio se sirven desde un almacenamiento de objetos alojado en Hetzner, en Alemania, que es también donde está nuestro servidor. Al cargar una página que contenga imágenes, tu navegador las pide ahí.

Nuestro servidor también deja un registro técnico de las peticiones, como cualquier servidor web. Tampoco lo usamos para analizar visitas.

Si esto cambia

Si algún día incorporamos analítica o cualquier otra cosa que recoja datos, actualizamos esta página antes de activarla, no después.

Última actualización: 19 de septiembre de 2026.